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Una frustrante situación para algunos y la felicidad para quienes gustan de la aglomeración de programas en poco espacio de tiempo, se ha transformado el invento de Roberto Urrutia, que de la Semana Maulina tradicional de tiempos mejores, la llevó a lo que el llamó, el "verano maulino". Esa entelequia desordenada, de carreteo continuo que ha caracterizado a Constitución en los últimos tiempos, tenía como objetivo, entusiasmar a los maulinos y hacerlos vivir en una falsa realidad de crecimiento, desarrollo y felicidad, para conseguir finalmente la adhesión política para una administración ininterrumpida en manos del edil.
Este objetivo se cumplió a cabalidad, y Urrutia fue creciendo en votación con cada una de las elecciones, al punto que ninguna otra opción puso en riesgo el liderazgo del fenómeno político, y con una serie de querellas y denuncias en contra de los procedimientos de dicha administración, ganó todas las elecciones, desde donde sólo fue bajado por la justicia, que puso término a la era de desorden administrativo, por decir lo mínimo respecto a lo ocurrido.
De ahí
a las tres últimas administraciones, pasando por la de Peredo, Cerpa y Tillería, ha sido una repetición, puntos mas puntos menos, de lo que inventó el ya citado político que aloja en el CDP, cuando no tiene otras cosas que hacer que lo ocupen vía licencia médica en el exterior.
Cuando cada uno de los ya mencionados, comienzan con los consabidos "cambios", los partidarios y las avestruces
maulinas, se estrujan las neuronas para dar explicaciones que lo mismo, es distinto.
¿Que explicación coherente puede tener el gasto de decenas de millones de pesos de una comuna pobre en actividades de diversión gratuita? ¿Como se justifica gastar dos meses
del año para entretener gratis a los "turistas"? El espíritu de Enrique Donn, que parece ser el ejemplo a copiar, se puede practicar cuando se ha trabajado para tener mas de lo necesario para subsistir y cuando los dineros de que se dispone, son propios; lo otro es dilapidar lo que no es suyo, hacer fiesta con los dineros de los demás encargados por los votantes.
Las comunas ricas donde florece el turismo, no hacen nada gratuito, ¿o usted entra gratis al Festival de Viña o al Movistar Open, o la semanas musicales en Frutillar?
Ya está bueno que dejemos de hacer el ridículo, creyéndonos el cuento
de la comuna turística, porque patrocinamos el carreteo inconsistente. Los cambios se hacen con austeridad, con planificación, fijando los objetivos y sirviendo las actividades a los objetivos propuestos. No se puede llegar al municipio a repetir el libreto que otros han trazado y para lo cual tienen desde décadas, un equipo de personas que piensan en ese esquema y que no saben hacer otra cosa que seguir el esquema. Para mantener ese esquema de administración prostituida, se llega a través de los apóstoles del carreteo, a utilizar al pueblo como si ellos o dos o tres auditores mesiánicos fueran rimbombantemente "la voz del pueblo"o como si esa opción añeja y manipulada fuera la viga maestra del desarrollo...hasta aquí ha sido el camino al desastre.
De todas formas entregamos el programa de Verano 2009 en Constitución en que Aculma (Agrupación Cultural del Maule) ha sido el pilar mas sólido en lo que a cultura se refiere. |