Trilla en El Mellico

 

Pateando al que se le acercara, una yegua de ojos zarcos no daba vuelta sin patear a algún caballo o arreador. Le amaraban una oreja, le ponían cabresto, no hubo caso, salió mas porfiada que alcalde gastando el presupuesto municipal, en almuerzos familiares en el local de siempre.

Apiñadas las yeguas corriendo sobre el trigo, con el arreador huasca en ristre giran encerradas en los cordeles de la era.


mLos horqueteros completan el ruedo, para que los animales no se suban a la parva de gavillas que esperan ser trilladas.

Al frente otra vista con los álamos y pinos que rodean el lugar, poniendo sitio a las actividades rurales de esta zona.


Arreadores al trote para sacar los animales de la era a un respiro bajo los ároles frutales en un potrero cercano.

Los niños ayudan en un trabajo liviano como es ir acomodando la paja que va saliendo de la era hacia los lados.


mmLos arreadores se ponen una chichita entre pera y bigote para sacudir el polvo de la trilla.

Entretanto los horqueteros por su lado se arreglaban con unos ponches servidos por una dama con ropón de montar.


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