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| El Maucho de Constitución - 27 de febrero 2010 | |
Evento desnudó la nula planificación real de nuestra organización pública
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| Dos caras para un terremoto | |
Autoridades y funcionarios son petroleros, cuesta que partan y mas que mantengan la velocidad |
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Con los dedos de una mano se contaron los que llegaron a enfrentar la emergencia y no mas los que voluntariamente y sin sueldo ayudamos a improvisar una respuesta... fuera de carabineros, bomberos , marinos y PDI |
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| Recién el lunes comenzaron a dar señales de vida...a quien se le ocurre un terremoto día sábado y en vacaciones | |
| José Torres casi no durmió...pero siempre estuvo disponible en el gimnasio, otro tanto hizo Juanito Yáñez | |
A las 03.34 minutos del día 27 de febrero de 2010, en vísperas de finalizar la semana maulina, un interminable terremoto con una fuerza titánica, despertó literalmente a Constitución, acabando con las vidas de cientos de maulinos y habitantes del sector comprendido en las dos regiones VII y VIII del Maule y Bío Bío. El movimiento sísmico de grandes proporciones, terminó con los últimos vestigios de la colonia y la belle epoque de la ciudad de Constitución. Pavimentos, calles, edificios y casas del sector comercial y central de la ciudad, la Nueva Bilbao de Gardoqui, de los fundadores Oñederra y Juan Jufré, rodaba por el suelo y sepultaba bajo una nube de polvo, adobes y maderas nobles, los sueños de muchos maulinos, que soñaron un mejor destino para estas construcciones, que fueron el nido de los sentimientos y emociones de niños que hoy son adultos. Estas casas que resistieron algunas el terremoto del '28 en Talca, '32 en Chillán, '60 en Valdivia y otros menores y mas lejanos, no pudieron mantenerse en pie, debido a uno de los terremotos mas grandes cuya fuerza está entre los top five del mundo registrado, 8.8 grados en la escala de Richter.Media hora después, una ola de mas de diez metros de altura, arrasaba con lo que quedó de la ciudad baja, las cabañas de la costanera y del borde costero del río y de todo el litoral central, que quedó convertido en ruinas, donde nadie podía encontrar el lugar donde estaba cada una. Así terminaron muchas edificaciones y algunas que resistieron quedaron con severos daño, como la planta de celulosa, el Aserradero Mutrún, construido en terrenos fiscales escamoteados a nuestra legislación y liviandad funcionaria, casas construidas merced a engaños y coimas en terrenos demostradamente peligrosos. La población de la parte baja que logró sortear los derrumbes de sus viviendas, por instinto y las tantas veces repetidas monsergas de tsunamis, versiones extranjeras de otros terremotos mortales, los sacaron del sector, sin que hubiera ni una alarma sonora que se los advirtiera, ya que la central de comunicaciones quedó fuera de servicio y sólo un equipo radial bomberil alertaba y gritaba lo que estaba ocurriendo con un terremoto que no paraba nunca. De a poco se fueron sumando otros bomberos que no atinaban a procedimiento alguno, pero con el paso de los minutos algo se organizaron y comenzaron un tarea que no ha parado hasta hoy. Los carros bomberiles no podían ser sacados ya que el portalón del cuartel general estaba trabado por el movimiento violento que lo sacó de sus rieles y deformó el piso, ya dañado por mala mantención, esto sumado a que uno de ellos sufrió un accidente en el terremoto, que finalmente lo mató. La zona baja fue desocupada y se trasladaron todos hasta las zonas altas previamente asignadas, eso si con el error tantas veces advertido, de no circular en vehículos por los escombros en las calles y la circulación de miles de personas que huían, lo que atochó la zona alta con cientos de autos y camionetas y gente en paños menores, a pie pelado, con pijamas, que estuvieron a la intemperie hasta la madrugada, excepto algunos que fueron acogidos donde amigos y vecinos solidarios. La energía eléctrica y el agua se cortó casi con el comienzo del movimiento, dejando a oscuras y sin suministro ni acumulación de agua para beber, comenzaron las especulaciones de inundación al punto que muchos siguieron subiendo hasta San Ramón, no obstante que el mapa de predicción de tsunami, en esta misma página en la portada, al comienzo de estas líneas, disponible desde hace como 5 años, indica que no subiría mas allá de Oñederra y calle Hospital y así ocurrió. El desconcierto y la desesperación fue total, ya pasado el terremoto, pocos percibían lo que ocurría en la parte baja de la ciudad, cubierta de polvo y con una luna que iluminaba la dantesca escena de casas destruidas, derrumbadas y con gente atrapada que no recibía ayuda por falta de medios disponibles, pocos bomberos y una desorganización caótica, muy pocos atinaban a realizar las tareas que se suponía estaban asignadas hace años. El encargado de emergencia estaba con su familia en el cerro O`Higgins, sin radio u otra comunicación, contando sólo con equipos de radio personales los bomberos que llegaron y algunos particulares que disponen día y noche de radio. Algunos radioaficionados, el chofer de una ambulancia, José Macías, que gracias a su capacidad, disposición e imaginación, servía de enlace entre los servicios que poco atinaban a organizar, acostumbrados a la competencia mal entendida y no a la coordinación y asignación de tareas. Virtualmente se manejaba al chancho de la cola. Para que referirse a la organización municipal, que recién a las 10 de la mañana se contactaban algunos funcionarios con el alcalde y la mayoría esperaban que este los notificara por teléfono para presentarse a comenzar el trabajo. La gran mayoría de ellos costó que aparecieran en sus trabajos el martes o miércoles, mientras ese mismo día sábado se empezaron a acumular los cadáveres de personas atrapadas por el sismo y el consiguiente tsunami. Los trabajadores del estadio llegaron dos, con el alcalde llegó el chofer, el jefe de gabinete y Fabián Pérez del Daem, después llegó una funcionaria de salud, mas los carabineros, los bomberos, PDI, personal de los servicios de salud que realizan |
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![]() El puente que se ve es el camino a la playa, que pasa por el costado del Mutrún, que estaba rodeado de casas, al igual que la Casa de Botes, recién entregada al uso público, soportó el empuje del agua quedando aislada de todo, ya que la Gobernación Marítima que estaba lado, desapareció totalmente. Al frente de la casa de botes estaba la población La Poza, y muchas viviendas de hace muchos años en el sector. Al medio del plano se ve el edificio recién construido de los Tribunales de Garantía, que recibieron un par de metros de agua, que rompió puertas, ventanas, llevándose los muebles y enseres del primer piso...ojalá se haya llevado la poca eficiencia y compromiso del sistema con la justicia. |
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