Informe de Isapres advierte que costos de la salud en Chile continuarán en alza

Envejecimiento de la población, junto a avances en tecnologías médicas son algunas de las causas. El reporte agrega que el aumento de las licencias también impactará en el sistema

El gasto médico y las brechas que existen en salud, dependen en gran medida de los cambios sociodemográficos y los avances en las tecnologías médicas. Así resalta el informe Indicadores sanitarios Chile-OCDE publicado este mes por Isapres de Chile, organismo que agrupa a estas instituciones en el país, y que subraya cómo la presión sobre los costos de la salud en Chile continuará progresivamente en alza.

costos de la salud en Chile continuarán en alza
Costos de la salud en Chile continuarán en alza

El análisis compara los indicadores nacionales con los otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y destaca que la esperanza de vida en los últimos 10 años ha aumentado dos años (79 años), cerca del promedio de la OCDE (80,9 años)

Chile además, es uno de los países que más ha avanzado en reducir la mortalidad infantil, con el menor índice en Latinoamérica (7 de cada 1000 nacidos). Sin embargo, dice el informe, “estos buenos resultados no se replican en materia de atención, tales como recursos humanos e infraestructura para el cuidado de la salud, ni en la realización de procedimientos clínicos, lo que lleva a déficits en entrega de atenciones de salud”.

Una de los fenómenos que en Chile implican un mayor gasto sanitario, destaca el estudio , es el envejecimiento de la población. “En la vejez no sólo se demandan más prestaciones, sino que ellas son por enfermedades más complejas, se vive más años con enfermedades crónicas”.

Otro aspecto que implica una mayor presión en los costos, dice Isapres de Chile, es el subsidio por incapacidad laboral proveniente de las licencias médicas originadas por enfermedades comunes. “Gasto que se ha elevado fuertemente por el mayor uso de licencias médicas y un aumentos de las remuneraciones y topes imponibles de los trabajadores”.

Pero no es sólo el elemento demográfico el que presiona, la incorporación de nuevas tecnologías médicas, también incide en el aumento. Nuevos medicamentos, intervenciones más sofisticadas, implementos, exámenes y equipos, entre otros, “pueden inferir en cerca de la mitad del aumento del costo en prestaciones de salud”.

Envejecimiento

Las alzas en los costos de la salud y el sistema sanitario, ya son una realidad, destaca Alejandra Fuentes, académica de la Escuela de Salud Pública de la U. De Chile. “La presión ya existe y la estamos viendo especialmente en el sistema de salud público, que atiende a la mayor cantidad de población, y es una población que tiene condiciones de salud más precarias que la de las isapres, que tiene un perfil distinto de la población que esta Fonasa”.

No sólo hay mayor porcentaje de población mayor de 60 años, producto del alza en la expectativa de vida (en 1950 la expectativa de vida al nacer eran 55 años, según datos INE, en 2016 fue de 79,19 años para ambos sexos). Además, “hay un envejecimiento de la vejez”, dice Fuentes. Datos del Servicio Nacional del Adulto Mayor, en a la cifras del Observatorio Demográfico 2012 de la Cepal, indican que hoy 6.130 personas tienen cien o más años. Las proyecciones para 2050, hablan de 37 mil.

Chile ha tenido además transformaciones en los estilos de vida. “Han cambiado los hábitos alimenticios, la forma de trasladarnos, de entretenernos, lo que implica mayor sedentarismo, una dieta con alimentos procesados”. El resultado son cambios epidemiológicos, obesidad y enfermedades crónicas, como diabetes, cáncer e hipertensión.

Fortalecer la atención primaria y atender el déficit de profesional médico, dice Fuentes permiten mitigar esos costos. Pero la salud de la población no sólo depende de lo que ocurra con la atención en salud, aclara. “Influyen los niveles de ingreso, educación, las condiciones laborales. El sistema sanitario es sólo uno de los factores que afecta la salud, no se puede olvidar eso”.

Chile tiene un déficit importante en indicadores de salud, concluye el informe de Isapres de Chile, “en recursos humanos e infraestructura para el cuidado de la salud, como en procedimientos clínicos; lo que unido a factores de riesgo para la salud elevados, llevará a un deterioro del estado de la salud de nuestra población si no se hace nada”.

Chile se ubica sobre el promedio mundial en índice de depresión según nuevo informe de la OMS

Al menos 322 millones de personas en el mundo sufren depresión, un 18 % más que hace una década, y otros 264 millones padecen trastornos de ansiedad, un incremento del 15 % respecto a hace diez años, según los últimos datos revelados este jueves por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según un nuevo informe del organismo presentado de cara al Día Mundial de la Salud que se celebrará el próximo 7 de abril y que se centrará este año en la depresión, un 4,4 % de la población mundial sufre depresión.

La dolencia es más común entre las mujeres (5,1 %) que entre los hombres (3,6 %).

Concretamente, el informe subraya que el número de personas que sufre depresión ha aumentado un 18 % entre 2005 y 2015.

Pero además, la tendencia a sufrir desórdenes mentales va en aumento, sobre todo en los países de bajos y medianos ingresos, dado que la población aumenta y la esperanza de vida también.

informe de la OMS
informe de la OMS

Por eso hay más personas que llegan a una edad donde estos trastornos son más comunes, especifica la OMS.

De hecho, la prevalencia es mayor en la edad adulta que en la juventud: un 7,5 % en las mujeres de entre 55 y 74 años padecen depresión y un 5,5 % de los hombres de la misma franja sufren la dolencia.

La mitad de los 322 millones de personas que sufren depresión viven en el Sudeste Asiático y en la región del Pacífico, zonas donde están situados algunos de los países más poblados del mundo como China e India.

En Latinoamérica, Brasil es el país que más casos de depresión sufre: un 5,8 % de prevalencia; seguido de Cuba (5,5 %); Paraguay (5,2 %); Chile y Uruguay (5 %); Perú (4,8 %); Argentina, Colombia, Costa Rica y República Dominicana (4,7 %).

Les siguen Ecuador (4,6 %); Bolivia, El Salvador y Panamá (4,4 %); México, Nicaragua y Venezuela (4,2 %); Honduras (4 %) y Guatemala (3,7 %).

La depresión es la enfermedad que más contribuye a la discapacidad en el mundo (un 7,5 %) mientras que los trastornos de ansiedad es la sexta dolencia (un 3,4 %).

Además, la depresión es la primera causa entre las muertes por suicidio: 800.000 al año.

En relación a los desórdenes de ansiedad, se estima que el 3,6 % de la población mundial los padecía en 2015, un incremento del 14,9 % con respecto al año 2005.

Esta patología se da más en las mujeres (4,6 %) que en los hombres (2,6 %).

Concretamente, en la región de las Américas se estima que el 7,7 % de las mujeres padece ansiedad, mientras que en el caso de los hombres es un 3,6 %.

Brasil es de nuevo el país de Latinoamérica que más desórdenes de ansiedad padece (9,3 % de la población); seguido de Paraguay (7,6 %); Chile (6,5 %); Uruguay (6,4 %); Argentina (6,3 %); Cuba (6,1 %) y Colombia (5,8 %).

Les siguen Perú y República Dominicana (5,7 %); Ecuador (5,6 %); Bolivia (5,4 %); Costa Rica y El Salvador (4,6 %); Nicaragua y Panamá (4,5 %); Venezuela (4,4 %); Honduras (4,3 %); Guatemala (4,2 %) y México (3,6 %).

En números absolutos, la región del Sudeste Asiático es la que más casos de ansiedad padece: 60 millones o el 23 % del total, seguida de las Américas, con 57,22 millones y un 21 % de prevalencia.

A continuación se sitúan la región del Pacífico con 54,08 millones, un 20 %; Europa, con 36,17 millones, un 14 %; el Mediterráneo oriental, con 31,36 millones, un 12 %, y África con 25,91 millones, un 10 %.

Otra de las consecuencias de las enfermedades mentales en general son las pérdidas económicas que suponen, estimadas en un billón de dólares al año.