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Descuido
se arrastra por varios años
La actitud soberbia del concejal Valenzuela, de no aceptar consejos
y creer que todos están a su disposición
por ser elegido por la ciudadanía,
le está costando cada vez mas caro. Hasta aquí mediante
el expediente de hacerse la víctima en los medios de comunicación,
ha soslayado incidentes menores, que lo podrían involucrar en
situaciones comprometidas, con un sistema muy parecido y probablemente
aprendidas del ex alcalde, que acusaba maniobras políticas para
incriminarlo.
Concretamente ahora está formalmente acusado al Tribunal de Garantía
por apropiación indebida de dinero de la Junta Vecinal de Junquillar
y del Comité de Agua Potable del mismo sector, mediante la querella
ingresada el día 22 de junio de 2007 y resuelta por la magistrado
Gisela Barrientos Campos en mismo día y notificada personalmente
el 03 de julio mientras este concejal concurría al tribunal,
a reportear la enésima vez que Urrutia es requerido para que
pague los montos de la defraudación fiscal que le probaron.
La querella fue interpuesta por varios socios
de la Junta Vecinal y miembros del comité de agua potable, fue
suscrita por Rubén Ignacio Zamorano Hernández, Juan Bautista
Castro Navarrete, Carlos Enrique Barrera Gutiérrez y Ricardo
Edmundo Avila Ríos, quienes acusan al concejal de no haber dado
cuenta de los dineros ingresados a la Junta Vecinal y del Comité
de Agua Potable, por lo que se presume la apropiación de ellos,
dado que han habido ingresos por diversos eventos.
Se adjuntan como documentos probatorios, oficios, certificados y comunicaciones
entre los cuales aparece uno suscrito por la asistente social Lilian
Olivares Lobos, cuando fue Directora de Desarrollo Comunitario, con
fecha 27 de junio de 2001, en el cual le comunican a Carlos Valenzuela
como Presidente de la Junta Vecinal de Junquillar, que fue rechazada
la nueva directiva de la Junta Vecinal y supuestamente habría
que elegir nuevamente estos cargos. Documento que es ilegal y cuyos
términos son falsos, ya que no tienen ningún sustento
en la legalidad que regula las juntas de vecinos, lo que es muy recurrido
en el municipio de tomarse atribuciones que no existen en las leyes
y que los funcionarios por ignorancia o patudez, suscriben y envian
a los dirigentes vecinales, que se los tragan porque vienen firmados
por funcionarios municipales.
En la carta de la Dideco, comunica que se habrían hecho observaciones
a la directiva elegida con fecha 21 de junio y que "Transcurrido
el tiempo que estipula la ley 19.418 informamos que este directorio
no es considerado válido,..." Ninguna de estas aseveraciones
y observaciones están sustentadas en la ley, ya que esta no otorga
ningún tipo de atribución a ningún funcionario
municipal, para fiscalizar la elección de directivas, posterior
a la formación de las organizaciones comunitarias, por tanto
la asistente social le mintiò y engañó a los dirigentes
y socios de esa Junta Vecinal con ese documento. De esta forma califican
de ilegal la directiva de la Junta Vecinal, basado en este documento
que es irregular. Asimismo los reclamantes han recurrido al concejo
para que corte situaciones que son resorte de otros organismos y tampoco
el concejo tiene pito que tocar en estos asuntos. Si la querella se
está sustentando en este tipo de documentos, le va a ser difícil
acotar el delito que presuntamente se cometió, mas parecen adornos
para bajarle el perfil al querellado que pruebas válidas de las
irregularidades cometidas.
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Este es el texto completo
de la parte acusatoria de la querella indicada
"Los hechos que motivaron esta acción criminal
Los suscritos
vivimos en la localidad de Junquillar y somos vecinos de la familia
Valenzuela Gajardo. La directiva que compone nuestra Junta Vecinal,
siempre ha estado compuesta por integrantes de la familia del concejal
, como por ejemplo, don Carlos Valenzuela ha ejercido cargos aún
siendo concejal de nuestra comuna.
1.- En el año 2001, el directorio de la junta de vecinos de Junquillar
fue rechazado por la señora Sec. Municipal, y a pesar de ser
rechazado el directorio de Don Carlos Valenzuela, este sigue ejerciendo
el cargo de presidente de la Junta de Vecinos, ejerciéndolo ilegalmente
y realizando los festivales tales como la Semana Junquillarina, que
arroja una utilidad considerable, no teniendo informes de los dineros
que arrojaron las actividades, sin saber el destino de ellos, prevaleciendo
dicha irregularidad tanto en el cargo y en los dineros de las actividades
hasta marzo del año 2007, producto de las presiones de la gente
del sector que conllevó a una nueva elección de directorio.
El querellado, cuando entregó el directorio de la Junta de Vecinos
de Junquillar en marzo del año 2007, en dicha oportunidad su
cargo, dijo en forma categórica y sin escrúpulos que era
" borrón y cuenta nueva, que no habían libros, dineros
y nada durante el tiempo transcurrido"
2.- La administración del Comité de Aguas Junquillar
Maromillas, se encuentra a cargo de Don Alvaro Barrios, Carlos Valenzuela
y Don Víctor Valenzuela, considerando los suscritos que existen
irregularidaes ya que no se saben de los destinos de los dineros que
se recaudan, por lo cual un grupo de vecinos, 56 aproximadamente, solicitaron
a la dirección hidráulica que interviniera, fiscalizara
e hiciera auditoría al comité, lo cual arrojó como
resultado, no existe dinero, ni documentación que acredite que
fue invertido en el comité, ni documentación del año
2005.
Y al consultar a la directiva del comité en las reuniones que
se han hecho, debido a los mismos hechos irregulares de los dineros,
responden la palabra Borrón y cuenta nueva, sin dar cuenta de
dinero alguno.
Es menester señalar SS., que esta querella se entabla en virtud
a que durante el tiempo que la familia Valenzuela Gajardo, ha estado
al mando de nuestra comunidad, no se han visto adelantos que puedan
asentar los dineros que hoy no están en nuestro patrimonio vecinal.
II.- PARTICIPACIÓN: Solicita se indague la participación
que le ha cabido al querellado y los otros que resulten responsables,
la calidad de autor, cómplice o encubridor del ilícito
por el cual se querella, en las calidades que ocupaban y ocupan en la
directiva de la Junta de Vecinos de Junquillar y el Comité de
Agua Potable Junquillar Maromilla."
Del escrito se deduce, que
existe una animosidad en contra no sólo de Carlos Valenzuela
Gajardo, sino de la familia del concejal, seguramente gestada a través
de los años, en que los miembros de la familia, se constituyeron
en los caciques de la localidad. De allí proviene la característica
de este edil, de actuar como si todos debieran rendirle pleitesía,
aceptarle sus desplantes y falta de modestia que lo ataca periódicamente.
Es evidente que los hechos planteados, requieren alguna explicación
respecto al destino de los fondos que debieran haber, dado que se han
realizado actividades contundentes que significaron inversión
en gastos y también utilidades.
Conclusiones y previsiones
En el caso del Comité de Agua Potable, las acciones emprendidas
de pedir auditorías a la Dirección de Hidráulica,
redundaron en la aparición de los ejecutivos de una empresa de
agua potable, que no vienen a prestar auxilio gratis ni mucho menos,
sino que se corre el gran riesgo de que engatusen a los socios del comité,
para que les vendan los derechos de agua, queden sin pan ni pedazo y
amarrados a la desagradable y sinverguenza acción de Aguas Nuevo
Sur, pagando hasta las ganas por el servicio que ahora tienen a un costo
razonable, y expuestos a la galopante ambición de estas empresas,
respaldadas por la legislación de "nuestros defensores del
congreso".
Ojalá las acciones emprendidas den como resultado la aclaración
de lo que ha pasado, la devolución de los dineros que puedan
haberse extraviado, por decirlo de una manera suave, y se asiente una
dirección que le de confianza a la gente de la localidad.
La ayuda de la municipalidad no lo va a conseguir, Carlos demostró
que no es el indicado para proteger los intereses de nadie y sólo
puede ser la solución, la capacitación de todos los socios
y habitantes, para que sean capaces de fiscalizar sus propias entidades,
sin andar dando palos de ciego.
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