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El Maucho de Constitución - 02 de enero 2009
Por falta de información, se pasó las instrucciones del alcalde
¿Quien manda en el municipio?
¿Tendrá la capacidad de tomar buenas decisiones un sujeto con estas falencias?
Alcalde respalda lo informado por el funcionartio de confianza y nos trata de violentos
Aclaraciones del funcionario dejan la duda sobre la causa del hecho, dice proteger a estos pymes

Con escándalo e impunemente, un funcionario de confianza del alcalde, pasa por encima de las instrucciones y deseos de quien le compra el cuento de su eficiencia y lealtad.
Patricio Bravo, encargado de permisos en las vías públicas, que jura que lo está haciendo en función de una mejor administración, en dos ocasiones ha provocado pérdidas a la frágil economía de un pequeño productor del ramal, adscrito desde el principio al programa Prodesal y uno de los gestores de este programa para esta comuna. Hace un tiempo, en una de las actividades políticas con los campesinos locales, el alcalde indicó que les daría un espacio en la vega en calle Blanco con Infante, a los beneficiarios de Prodesal, y a los campesinos del ramal, para que estos pudieran vender sus productos al público; esto ya había sido conversado en su propia oficina con este mismo dirigente y Gyorgo Capetanopulos Tomicic, a petición de este productor.
Los días 24 y 31 de diciembre, días en que mejor pueden vender sus pequeñas producciones artesanales, llegó este productor a través del tren, al igual que otros muchos que viven en ese castigado sector, instalándose donde ya se había acordado e informado públicamente, en la esquina de Infante por calle Blanco. Estaba en ese lugar en compañía de otros productores, cada uno vendiendo sus cosas, mote, harina tostada, tortillas, tomates, lechugas, porotos y frutas, de todo un poco, cuando llegaron los inspectores para ir directamente e increpar a Héctor Cáceres Albornoz, sin considerar a ningún otro de los que estaban en el lugar, en las mismas condiciones que este y también beneficiarios del programa ya indicado. Según Patricio Bravo el hermano de Cáceres, habría dicho que el estaba vendiendo tomates de H. C. A. quien tenía puesto en la vega. Este, en antecedentes que ya habían estado anteriormente los inspectores
con el propio Patricio Bravo, el cual le había indicado al hermano que estaba en esa ocasión, que no lo quería ver en ese sector, que el tenía un puesto en la vega normal durante todo el año y que tenía que salir de allí, le explicó a los inspectores lo que ya hemos expuesto mas arriba, negándose estos, por instrucciones precisas del funcionario Bravo, a aceptar que se mantuviera en el lugar.
Ante la negativa a salir de allí, los inspectores llamaron a carabineros, conversando entre ellos el modo de actuar, ante lo cual uno de ellos le indicó al otro que carabineros se encargaría del tema. Carabineros en moto al mando del cabo Rodrigo Bustos, la emprendieron ante numerosos testigos, con prepotencia y ofensas, conminándolo a retirarse de allí, cursándole un parte el Nº 9804, por “ejercer el comercio ambulante sin permiso
municipal y no obedeciendo la señal de carabinero de servicio”.
De partida el parte estuvo mal cursado, ya que no estaba ejerciendo comercio ambulante, sino estacionado y, ¿de que manera podría darle señales un carabinero a un peatón que está en la vereda?.
Una vez emitido el parte, no fue desalojado del lugar, ni tampoco se retiró, ya que esto lo perjudicaba en un día donde se realizan las mayores ventas del año, generando una gran molestia por la vergonzosa y abusiva actitud tanto de los inspectores enviados expresamente por los inspectores, como por la desatinada acción del carabinero mencionado.
Posteriormente acompañado de otro dirigente comunal,
concurrió a acreditar lo que ya el alcalde había autorizado

y que el soliviantado funcionario Patricio Bravo no reconocía y trasgredía, según el por desconocimiento de que este fuera miembro de Prodesal o del ramal, logrando que efectivamente se reconociera por parte de los responsables del programa, su pertenencia y derecho para ejercer el comercio de sus productos en el sector ofrecido y autorizado por el edil.
El día 31, nuevamente un día de buena venta, se produjo otra vez el problema, ahora ya con la seria intención de detenerlo y desalojarlo por la fuerza del sector, ante lo cual se recurrió a las máximas autoridades de Carabineros y el municipio, logrando soslayar la molesta situación. La versión de Bravo, indica que el habría sido quien autorizó para que lo dejaran tranquilo en el lugar y que no habría habido el problema que mencionó Cáceres, para lo cual este hizo varias llamadas ese día para pedir ayuda frente a lo ocurrido. Esta vez ya el comerciante pequeño productor, tenía una copia de la carta enviada al edil, donde exponía y reclamaba la situación producida, con timbre de recepción en la oficina de partes, que le significó salvarse de una nueva agresión.
Queda preguntarse ¿de donde tanta prepotencia para con un dirigente vecinal y beneficiario de un programa de ayuda a pequeños campesinos? ¿Qué complemento pueden tener estos funcionarios de tercera categoría, elevados a alturas inconvenientes por amistad con el edil, con una acción municipal correcta? ¿hasta cuando el alcalde va a permitir que lo perjudiquen estos desaguisados por falta de comunicación? ¿a quien le debe lealtad el alcalde, a la ciudad que lo eligió o a estos amigos por conveniencia?

Se pueden lograr cosas buenas para esta ciudad y no son difíciles de lograr, pero con estos bueyes no va a poder arar.
Hoy martes 05 de enero, en una pequeña conversación con el alcalde y el funcionario mencionado, a la salida de la oficina alcaldicia, insistieron en comentar uno (Bravo)que era falso lo que se había publicado y previamente informado por el comerciante, repitió que este no podía moverse de su puesto asignado en la vega a veinte o treinta metros uno de otro, el Alcalde dijo que éramos muy violentos, que era pequeño productor o comerciante mayorista, e insistió con su actitud en respaldar al funcionario.
¡ No entendemos que lógica puede haber, en que esa distancia en la ubicación, transforme a un campesino, que trabaja solo de sol a sol para producir sus hortalizas, que lucha cada día que viaja para subir y bajar del tren, no mas allà de 18 a 20 cajones de tomates, pagar una tarifa abusiva por el transporte, pagar por llevarla de la estación a la vega, pagar bodega para guardar su producción cuando no vende todo, pagar impuestos, permiso municipal, en un comerciante mayorista.!
Mas encima un día porque se le ocurrió al inspector, le cobraron $ 1.800.- por su puesto en Blanco, al mismo tiempo que le cobraron $350 pesos a los que estaban a su lado, ocupando el mismo espacio que sus vecinos.
Mañana 06 de enero estoy invitado a conversar del tema con Patricio Bravo en su oficina, a ver si aparece algo nuevo, que mejore la situación poco comprensible para la lógica de la gente común, que parece ser distinta para los funcionarios estatales.
De paso, el parte que se cursó para sancionarlo en el día de hoy, fue dejado sin efecto por el juez, a la luz de los antecedentes adjuntados, aplicando sólo una amonestación porque no había otro recurso en el código para hacerlo pedazos simplemente.