Corrupción en la justicia

Periódico El Maucho de Constitución - 16 de junio de 2005

Decenas de reclamos no se investigan mas allá de preguntarle al hechor y ver si es hermano masón el acusado

Sospechas de corrupción en Fiscalía Regional VII Región

Irregularidades se publicaron en Chilevisión...nadie inició querellas por injurias


Fernando Coloma Amaro, Fiscal Regional del Maule, cuyas investigaciones de los reclamos no pasan mas allá de preguntarle al acusado, ¿es efectivo que usted hace tal cosa?... adivinen que le contesta el presunto autor
Actualmente Coloma las oficia de Intendente de la Región del Maule y pocos saben su relación de protector del Fiscal involucrado ahora en el delito de conotación nacional en el caso de drogas. En la denuncia de nuestro director por los hechos en que intentó involucrarlo, también estaba una ocasión en que se cambió un paquete de cocaína en la fiscalía local, lo que nunca se investigó, la conexión de este ex fiscal de Constitución con la venta de esta droga, en Pucón a través de otros miembros de la nueva justicia que pasaron por aquí, y algo que ocurrió hace poco, que Belisario Velasco lo habría enviado a Buenos Aires en una caso de derechos humanos. Todas estas cosas, ahora debieran causar al menos una interrogante por parte de este sistema de justicia, que adolece de muchas fallas y que no mantiene un control estricto sobre situaciones mínimas de sentido común.

Decepción ha causado la nueva justicia entre las personas que recurren a ella, las que han sido sobrepasadas por quienes aplican una ley distinta a la que se publicita y algunos que han caido en desgracia ante los detentores del nuevo poder de los fiscales.
Entre estos últimos, existe uno que cree ser el arcangel de la diosa de la justicia, amante de la prensa barata y fabricante de titulares rimbombantes, que no tienen nada detrás. El fiscal adjunto de Constitución, Juan Buono Core, a el le gusta que lo llamen Juan Pablo, muy molesto porque no fue nombrado Fiscal Jefe, ha intentado con éxito, acaparar los informativos de prensa, de una comunidad limitada como la de Constitución, en su acceso a la información real, por el copamiento de los pequeños medios locales.
En ese aspecto se han cometido excesos como el de dar a la prensa noticias que han resultado ser falsas posteriormente, como mencionar a detenidos por drogas que ni siquiera han pasado por el tribunal, además de dar versiones preliminares en forma apresurada, como la curiosa situación informativa que salió publicada en un Diario Regional, que no obstante haberse producido un homicidio después de la hora de cierre de la edición, apareció publicado al otro día con versión entregada por el fiscal indicado, que informó un homicidio por encargo, un error que denuncia la obsesión por producir titulares en la prensa, por parte de quien era bastante hermético con los medios locales. Todo esto, a cambio de un tratamiento de héroe de la justicia en las páginas del medio amarillista y poco ético.
Esta forma de actuar apresurada, con poca mesura y análisis, generó varios errores y abusos por parte del funcionario, que ha recibido no pocos reclamos a su jefe que en este momento es Fernando Coloma Amaro, quien se ha limitado al menos en dos casos que conocemos a fondo, a pedir información al reclamado, cerrando inmediatamente los casos, con la negación del fiscal, este procedimiento es ampliamente conocido en la actuación de los nuevos adalides de la justicia. Nunca se ha realizado un sumario con la declaración de los afectados, testigos y pruebas que pudieren aportarse, como lo hace cualquier servicio decente. De hecho el jactancioso fiscal hace ostentación ante quien lo escuche, que el tiene respaldo seguro, lo que al parecer es efectivo y podría sin duda presumirse, dado que todos los intervinientes son de la secta masónica, cuyos miembros son hermanos y se deben protección entre ellos. Esta situación que ocurre hace bastante tiempo en las instancias de poder, parece no inquietar a nadie, a pesar que es cosa sabida la falta de ética de estos nombramientos y el funcionamiento que imponen estos, pasando por encima de cualquier cosa para defender los intereses de la entidad de carácter oculto y secreto, proviniente de la edad media, con ritos ridículos para ser ejecutados por gente adulta, y que además, se creen propietarios del conocimiento y los valores de la sociedad. Al igual que las agrupaciones de homosexuales, estos grupos tienen lazos bastante fuertes para defenderse de los ajenos, que en su gran mayoría ni saben que son considerados enemigos por ellos.
Las acusaciones. Una de las acusaciones, es que el fiscal adjunto se ha dedicado a encargar, previa información de que la persona es un delincuente, que sería un deber denunciar a esta persona incluso inventando cargos inexistentes. También se han producido abusos por parte de la policía autorizada por el fiscal, que han golpeado a detenidos, sin leerles sus derechos. Esto ha ocurrido con personas de bajo nivel social y educacional, por parte de policías de Investigaciones y Carabineros, que se prestan por afinidad a estas prácticas.
En un caso, reclamado a la Fiscalía Regional y Nacional, el fiscal Buono Core, encargó a quien quisiera escucharlo, al director de este medio, para que los imputados en diversos delitos de hurto, robo, receptación, cogoteos y asaltos, con la oferta de rebajas o condonación de las situaciones en que estaban metidos, denunciaran cualquier situación que involucrara a este ciudadano, que era molesto por las publicaciones, la posición de informado y la imagen de defensor de los derechos de las personas que contaba en la comunidad.Con el objeto de bajarlo de la posición expectable de que goza este director de medio de comunicación, por su defensa de los valores y de los derechos de la gente, frente a los abusos que cometen los funcionarios públicos, inició una persecución personal en contra de este, que le dió frutos en dos oportunidades, una de las cuales no alcanzó a ser percibida por el afectado, lo que significó pasar por la verguenza de aceptar los nuevos procedimientos, que implican reconocer responsabilidad en el hecho denunciado y llegar a un acuerdo, " para evitar mayores problemas", que deja conforme al sistema, pero que deja en la duda, la real participación en delitos inventados por los legisladores, para soslayar la responsabilidad del estado en la seguridad ciudadana, traspasando los delitos, no a los hechores, de robos, hurtos o asaltos, sino a quienes pudieren estar en posesión de las especies. De esta forma los delincuentes salen como en un carrusel, no aparecen en la prensa y la responsabilidad ante
la comunidad, la asumen los "receptadores", como le ha ocurrido a Manuel Neira recientemente, mostrado a

 


Este es el Fiscal adjunto de Constitución, Juan Pablo Buono Core, que ha soslayado graves acusaciones, con la ayuda evidente del Fiscal Regional, ahora Intendente del Maule, de su misma secta masónica, que no ha preguntado siquiera si hay testigos que acrediten los reclamos

la comunidad nacional como un bandido. Se dan el lujo además de aparecer, "cooperando con la justicia", y logrando casi el perdón del delito, al indicar a quien engañaron con las especies conseguidas en sus delitos, que niegan tozudamente cuando las venden, que provengan de mala forma.
En el caso de la persecución iniciada por Buono Core, modelo este que aparece en la página de Internet, donde se muestra la panacea judicial (el Ministerio Público) para graficar la espectacular realización, este, en connivencia con un ciudadano y su conviviente, metida en el lío por aquel, inventaron una receptación de dos celulares, que nunca pasaron siquiera por las manos del presunto imputado. Se inició la causa, sin citación alguna al imputado, que le permitiera siquiera saber que estaba siendo imputado de un delito, con pleno desconocimiento de lo que se estaba tramando en su contra. La fiscalía montó el show, entregando el caso al fiscal José Luis González, para que no se notara de donde venía la mano. No faltó, afortunadamente para el "imputado", un funcionario que testigo de estas inmoralidades, dió aviso a la "víctima" propiciatoria, de lo que se tramaba, pudiendo de esta manera interferir en los propósitos de este hermano masón, tan ético y representativo de la nueva masonería y de la nueva justicia, logrando detectar todo el armado y previniendo las consecuencias. Así fue como se le tendió una trampa al señor fiscal, donde confesó extensamente sin darse cuenta, todo lo que estaba preparando, como presionó a los denunciantes para que hicieran su trabajo, indicando como protegería a una testigo que temía enfrentarse cara a cara con quien debía acusar falsamente. Allí reiteraba a uno de los denunciantes, para reforzar que no se desistiera de su denuncia, que el imputado era quien lo había denunciado a el, de los delitos de receptación en que estaba metido, y para esto le mencionaba como testigo de que esta denuncia la había hecho el, al detective Muñoz, a quien el falso imputado, no conocía ni había conversado jamás. De paso hay que mencionar que el director de este medio, ahora imputado falsamente, fue el autor de las fotografías y quien hizo público el caso del detenido Acevedo Salazar, que murió al interior de un calabozo de Investigaciones, caso conocido a nivel nacional, denunció además a un subcomisario de Investigaciones, que mantenía en su poder un teléfono celular robado en un asalto y que intentó habilitar en una compañía, lo que le costó el puesto.
El hecho, es que a poco andar en el caso, el fiscal que usaron para sustentar la acusación, se dió cuenta que era una persecución del fiscal Buono Core, que ya había intentado descalificar al propio González con artimañas, usando a Carabineros para que concurriera a la Fiscalía en Montt 155 un día a medianoche, para que sorprendieran a González "trabajando con una secretaria", mientras Buono Core, que pasó ese día por el sector y que vió luz al interior, llamó a Carabineros y no ingresó el directamente, aunque tenía llave y clave para ingresar, evidentemente para provocarle problemas a González, con el informe que Carabineros debe hacer cada vez que realiza un procedimiento o verificación.
Como decíamos, González percibió que el caso artificiosamente montado, no tenía base para involucrar al imputado en un delito existente, pero no realizado por quien se acusaba, por lo que decidió " no perseverar en el procedimiento". Para ello se ordenó citar a todos los intervinientes para la audiencia correspondiente y ponerle término a la investigación y... ¡oh! sorpresa, para un sistema tan acucioso, de los cinco citados, dos denunciantes, dos víctimas y el bandido, receptador contumaz, sólo apareció este último. En la audiencia en que estaban el juez Sergio Vial López, la actuaria o secretaria de actas, el fiscal José González, el abogado defensor público y el bandido, todos conversaban animadamente de temas sociales y otros detalles entretenidos, por supuesto que el bandido no participaba de tan amena charla. Luego, a la hora señalada, todos asumieron su rol y comenzó el trámite para dejar sin efecto la entelequia de Buono Core, se completaron los prolegómenos y se le consultó al bandido, si entendía lo que se estaba realizando, a lo cual contestó, contrariamente a lo esperado, que entendía demasiado bien lo que ocurría y que quería negarse a la terminación de la causa. Esto provocó sorpresa en los funcionarios y especialmente en el juez, que no quería aceptar lo indicado por el bandido, porque el fiscal "era el dueño de la investigación", ante lo cual el imputado hizo la denuncia formal en contra del fiscal Buono Core, por instigar la imputación de un delito falso en su contra. El juez no entendió cual era el denunciado, y mencionó como delito Otras Faltas del Código Penal y anotó como denunciado al funcionario Arturo Alvear Díaz, quien efectuó las notificaciones y le indicó a los citados que no asistieran a la audiencia, esto por orden evidente del fiscal Buono Core, quien supo a través de este funcionario, también hermano masón, que el imputado de la falsa receptación, sabía toda la trama y quien estaba detrás de todo, por lo que no convenía que asistieran, especialmente los denunciantes, a la audiencia donde podría salir a la luz pública la intervención del ético fiscal. Para hacer el cuento corto, esta investigación de los antecedentes terminó en cero, ya que la propia fiscal Mónica Cánepa, dijo que esto pasaría a la fiscalía regional, a manos de otro masón como es el inefable Fernando Coloma Amaro, miembro de la corrupción masónica nacional, quien por supuesto que no consideró falta y menos delito la actuación de Buono Core, considerando que se entregaron las grabaciones magnetofónicas de tres de los involucrados en la imputación falsa, donde constan en detalle, todas las maniobras hechas para meter en problemas al director de este modesto medio de comunicación.

continuará mas adelante