22 de agosto de 2005

Terminaron pagando todos el error de uno
Querella por injurias contra madre desesperada por hijo perdido
Abogado olvidó privilegio de pobreza


El día lunes 22 de agosto se realizó la audiencia de conciliación por la querella interpuesta por el ex detective Germán Reyes en contra de Sandra Orellana por injurias y calumnias con publicidad. Esta se generó por las declaraciones hechas en la Radio Pentagrama un día sábado de hace varios meses en que la madre del menor desaparecido Roberto Díaz Orellana, indicó que la persona que habría hecho desaparecer a su hijo habría sido el mencionado detective. A pesar de la aclaración hecha por el medio el día lunes siguiente en que se ofreció las disculpas a quienes pudieren haberse sentido aludidos u ofendidos por las declaraciones de la señora, igualmente fue interpuesta la querella en contra de cinco personas, tres de las cuales nunca emitieron declaraciones y una que sólo hizo preguntas en el curso de una entrevista radial. Lo curioso es que en Constitución no existen alternativas para aclarar o desmentir informaciones inexactas o falsas, sino que inmediatamente salen a relucir las querellas por injurias, cosa que ya parece una broma o mal uso de la justicia para otros objetivos distintos a la simple recuperación de la honra amenazada. En la segunda audiencia, ya que la primera no contó con las citaciones a los involucrados, lo que dilató por un mes la diligencia, se llegó a una conciliación entre las partes, determinando que los acusados debían desmentir y ofrecer disculpas en el mismo horario en que fue emitida la entrevista injuriosa, por parte de la radio y de la que había emitido las declaraciones, y las dos personas que sólo fueron nombradas como entregando información a la que habló, tuvieron que dar explicaciones suficientes para convencer de su no participación en las acusaciones. A esto se sumó por el poco conocimiento de lo que ocurría, las disculpas en el tribunal de las dos personas

que nunca habían hecho declaraciones. Donde ya quedó en mal pie la nueva justicia, fue en la petición del afectado Germán Reyes, de que debían además pagar los querellados, las costas de las notificaciones, a lo que accedieron, amedrentados los acusados por una querella anterior del alcalde en contra de la radio, a pagar las costas en un 50% la directora de la radio Beatriz Urzúa y el locutor Carlos Valenzuela, la suma de $ 75.000.- y las otras tres personas se allanaron a pagar $ 25.000.- cada una. De hecho el abogado de la Defensoría Penal Licitada, además que estaba sumamente apurado en que terminara pronto la causa, olvidó que las tres personas que el defendía tenían el privilegio de pobreza y no debieran haber pagado nada. Para que hablar del ex funcionario policial, que además quería ser indemnizado por los conciliados y amedrentados comunicadores, a los cuales calificó como sus amigos, contrariamente el alcalde suspendido que se había hecho parte en la querella como afectado, abandonó el tribunal antes del fin de los hechos, indicando que no requería de ningún pago de los querellados y que estaba conforme con las explicaciones y disculpas. Para que decir que la nueva forma de hacer justicia es una verguenza para ella misma, como va ser justo que personas que fueron nombradas por otra, que no dijeron nada publicamente ni privadamente de acuerdo a lo manifestado allí, tengan que dar explicaciones, pedir disculpas por lo que no dijeron y pagar costas de lo que no hicieron. Para que mencionar que quienes se allanan a pagar, están reconociendo implícitamente la participación en el delito, como lo aprendimos en otros asuntos particulares en que fuimos involucrados de la misma falaz forma que estas personas.