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PRIMEROS ESTUDIOS PARA UN PUENTE SOBRE EL MAULE
EL FERROCARRIL HACIA EL ORIENTE
La puesta en marcha del tren maulino reavivó los afanes de
sectores de Talca y Constitución para la prosecución
de los trabajos. De esta forma, el 2 de octubre de 1892 el gobierno
comisionó al Ingeniero Domingo Santa María (el constructor
del puente sobre el río Maule, inaugurado en 1890 y en servicio
hasta hoy) para que inspeccionara las obras ya construidas. La preocupación
de las autoridades era evidente, por cuanto no se había cumplido
con la expectativa de terminar las obras en tres años. Por
el contrarió, transcurridos cuatro desde la partida de los
trabajos, apenas se había completado un tramo de 29 kilómetros.
Por ello, en esa misma fecha, el ingeniero Juan Bustos, comisionado
por la empresa contratista, realizó algunos estudios para determinar
el lugar donde podría ubicarse el puente que permitiera extender
la vía hasta Constitución. En primera instancia, se
define como sitio adecuado el conocido como Piedra del Lobo, en vez
de El Banco de Arena, considerado inicialmente.
La demora en los trabajos y el aparentemente nulo interés de
las autoridades centrales en reiniciar el proyecto, movió al
Gobernador de Constitución Luis Riveros, a exigir en su Memoria
de 1893, mayor preocupación para continuar las obras, las que
llegaban sólo hasta la estación de San Antonio, "Puesto
medio de la distancia que debe recorrer". La autoridad departamental
sugería mejorar la barra del Maule y extender el tren hasta
el puerto, lo cual levantaría económicamente a Constitución.
(El Maule, 5 agosto de 1894)
Sin embargo una de las gestiones más notables de esa época,
fue la de unos "entusiastas caballeros" que, a poco de inaugurarse
el primer tramo del tren maulino, solicitó al gobierno extender
el ferrocarril de Constitución hacia el oriente, a fin de sacar
los productos de haciendas aledañas a Vilches. La propuesta,
según se expresaba era "a favor del progreso de nuestra
provincia" y para dar a Talca una "importancia capital".
Para ello se pide a los diversos propietarios dar su apoyo a esta
iniciativa (El Maule, 5 agosto de 1894)
NUEVO IMPULSO DE LAS OBRAS
Las diligencias impulsadas por diversos sectores del Maule, logran
resultados positivos en las esferas gubernamentales. Así, se
destinan trescientos mil pesos para construir el puente sobre el río
Claro (ubicado en el kilómetro 7.8 de la vía) además
de comisionarse a ingenieros que efectúen las prospecciones
del caso, para levantar un malecón en Banco de Arena, y permitir
el desembarco de los pasajeros una vez que el tren llegue a ese lugar,
desde donde, lanchas a vapor los trasladarán hasta Constitución.
Reiniciados los trabajos, a fines de octubre de 1894, el tren llegó
hasta Pichamán, en el kilómetro 53 del recorrido. Como
se advierte, se incluyó una estación no considerada
en el proyecto original. En definitiva, éstas irán variando,
de acuerdo a la demanda de los usuarios, hasta conformarse la situación
actual.
La llegada del tren hasta Pichamán, el 1 de noviembre de 1894
fue saludada con entusiasmo por la comunidad y la prensa. La línea
quedaba sólo a 13 kilómetros de Huinganes, estación
desde donde era posible ya pensar en un servicio hasta Constitución
utilizando lanchas a vapor. "No dudamos que esta noticia - decía
El Maule del 28 de noviembre de 1894 - es bastante halagadora para
las personas que frecuentemente tienen que trasladarse a Talca por
sus negocios y otros asuntos"
Suspensión de las obras
El Gobierno del Presidente Jorge Montt Álvarez pese a su sincero
afán de ejercer una justa administración, enfrentó
serios inconvenientes económicos, debido a las costosas y numerosas
obras públicas iniciadas durante la gestión de Balmaceda.
A la contratación de algunos empréstitos para suplir
el déficit fiscal, se unió el remate de las reservas
salitreras para aumentar esos recursos. Varios ramales en construcción,
quedaron en compás de espera. Entre ellos, desde luego, estaba
el de Constitución.
"Con la terminación de esta importante obra - editorializaba
El Maule del 22 de febrero de 1896 - Constitución ganará
inmensamente, su comercio mejorará, saldrá de la situación
un tanto abatida en que se encuentra y por otra parte vendrá
a prestar importantes servicios a las provincias de Talca, Maule y
Linares, las cuales podrán ver salir sus producciones con mucha
facilidad y con mucho menor costo que el que tienen actualmente".
El tren llega a Huinganes
Primeros veraneantes
Asumido el Presidente Federico Errázuriz Echaurren, el 18 de
septiembre de 1896, se optó por concluir aquellos proyectos
de mayor interés económico. Las autoridades maulinas
se apersonaron ante el Ministro de Industria y Obras Públicas
Elías Fernández Albano (con vinculaciones familiares
en Talca) a fin solicitar la destinación de los fondos necesarios
para continuar con el ramal, cuyos trabajos ya se extendían
por nueve años. El sector que debía terminarse iba desde
Quebrada Honda hasta Huinganes, desde donde restaban diez kilómetros
hasta Banco de Arena.
En el Diario Oficial del 4 de mayo de 1897, se publicó la aprobación
del presupuesto del Ingeniero Pedro Antonio Rosselot, para extender
la vía hasta Huinganes y, en definitiva, hasta Banco de Arena.
Además debía construirse las estaciones de Colin, Rauquén,
Corinto, Maquehua y Banco de Arena que, mientras no se construyera
el puente, tendría el carácter de estación y
punta de rieles.
Los nuevos profesionales a cargo de los trabajos eran encabezados
por el ingeniero Isaac Montt, ingeniero jefe de Estación, Fidel
Auxel, además de los ingenieros Isidoro Flores, Manuel Ramírez,
Ignacio Vivanco. Inspectores de las obras fueron designados los señores
Miguel de los Ríos y Aurelio Acevedo.
Los trabajos se reiniciaron con gran intensidad. Se fijó como
plazo el 1 de diciembre de 1897 para llegar a Huinganes. De inmediato
se licitó la última etapa, desde la ya citada y hasta
Banco de Arena (Km. 83) la que estaría a cargo de los contratistas
Ángel Custodio Cortés y Ezequiel González.
La reanudación de las obras puso de actualidad el tema del
puente sobre el Maule, por cuanto la culminación del proyecto
y máxima aspiración de todos, era la llegada del tren
hasta
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Constitución.
El debate se centra en el lugar donde debe ubicarse la obra. Algunos
recomiendan el sector llamado "Piedra del Lobo", por cuanto
allí existe un machón central que facilitaría la
construcción. Además, el costo sería casi la mitad
del de Banco de Arena.
Pero los trabajos del puerto no logran interesar a las autoridades.
Estudios técnicos encargados por el Ministerio de Industrias
no dan perspectivas halagüeñas para habilitar el muelle.
Además los astilleros casi no tienen demanda. Una gran inquietud
se cierne sobre Constitución. La lenteja, uno de los productos
de mayor cultivo y exportación de la zona, deja de ser requerida
por las casas de compra, debido a que, los ingleses han logrado un sustituto
para el producto que extraen del cereal. "Unas tras otra - refiere
Latorre - cerraron sus puertas de roble las viejas bodegas ribereñas
y dejaron pudrirse sus embarcaderos, donde atracaban las lanchas planas
con sus grandes remos y sus gritones guanayes". (Latorre: "Memorias
y Otras Confidencias", Selección y Notas de Alfonso Calderón,
Edit. del Pacífico. Edit. Andrés Bello 1971, Pág.
15)
Los maulinos, no obstante, siguen adelante. En diciembre de 1897 el
tren había llegado a Huinganes. Se dispuso que un servicio de
lanchas a vapor transportaran a los pasajeros hasta Constitución.
En enero de 1898, las primeras familias de Talca, Santiago y otras ciudades,
pudieron viajar, en pocas horas, hasta las playas. El antiguo trayecto
de tres días, en los faluchos que partían desde Linares
de Perales, era ya parte del romántico pasado. El periódico
El Maule del 5 de enero de 1898 detallaba las familias que veraneaban
en el balneario: Irarrázabal, Orrego Luco, Gana, Zañartu,
Cousiño, etc. De pronto, la perspectiva comercial del ferrocarril
se había convertido en turística.
También variaron las estaciones definidas en el proyecto inicial.
Ahora el recorrido era el siguiente:
Salida de Huinganes: 16.00 hrs.
San Antonio 16.20 hrs.
El Morro 16.40 hrs.
Corinto 17.30 hrs.
Rauquén 17.59 hrs.
Colin 18.00 hrs.
Talca 18.30 hrs.
Indudablemente, se iniciaba una nueva época para Constitución,
pero también otra se perdía en el tiempo.
NUEVOS TROPIEZOS DEL FERROCARRIL
A principios de 1898, sin perjuicio de las halagüeñas circunstancias
descritas, los trabajos sufrieron un retraso y virtual paralización.
La crisis que enfrentó el país en esa época, repercutió
en numerosas obras públicas en ejecución. Desde luego,
el ramal de Constitución no estuvo ajeno a la contingencia.
Sin embargo, el sábado 24 de mayo visitaron Constitución
los Ministros de Industria y Obras Públicas, Emilio Bello Codecido
y de Justicia, don Augusto Orrego Luco, quienes traían la misión
de supervisar los trabajos que se realizaban en el Maule, además
de imponerse de los problemas locales. Le acompañaban Valentín
Martínez, Director General de Obras Públicas, Luis Izquierdo,
Subsecretario de Industria y Luis Ortúzar, Jefe de la Sección
de Ferrocarriles. Integraba la comitiva el joven poeta, Antonio Orrego
Barros, a la sazón de 18 años.
Tanto Augusto Orrego, como Bello Codecido, habían defendido vigorosamente
la continuación de los trabajos del tren a Constitución.
El los diversos Consejos de Gabinete, enfrentaron con vigor quienes
pretendían efectuar economías a costa del anhelado sueño
de los maulinos. Es necesario, sin embargo, recordar los lazos afectivos
que unían a la familia Orrego con el puerto.
El Ministro Bello, además, inspecciona las obras del agua potable,
iniciadas en febrero de ese año. Los trabajos los ejecuta el
ingeniero Julio De Ruy y están a cargo del contratista Falconi.
DERRUMBES EN LAS VÍAS
Las intensas lluvias de aquel invierno, causan los primeros inconvenientes
a la vía férrea, al ocurrir derrumbes que interrumpen
el tránsito a Huinganes. Sin embargo, el concesionario, Alberto
Rosselot asegura que el inconveniente se solucionará pronto
Optimización de la economía:
La prensa destaca el excelente precio de los granos en esa temporada.
Lo anterior se atribuye al oportuno transporte que ofrece el ferrocarril.
Se detallan los precios de los porotos bayos, trigo, arvejas, así
como la harina y especialmente la leve recuperación de la lenteja,
el cual es el producto más importante del Maule, por la alta
cotización que tiene en mercados europeos. No obstante, como
se anotó en líneas precedentes, los días de esta
variedad estaban contados.
El ferrocarril se acerca a Constitución:
Solucionado el problema económico - y reasignados los fondos
por el Gobierno - en octubre de 1898 se anunciaba que la vía
férrea llegaría en breve - quizás en diciembre
- a Maquehua, en el kilómetro 74 del recorrido y a sólo
diez kilómetros de Banco de Arena, a orillas del Maule. Esto
permite reducir en diez kilómetros el trayecto de la lancha a
vapor por el río. "Las familias de Talca y otras ciudades
- dice "El Maule" del 6 de octubre de 1898 - que vienen a
veranear tendrán en la presente temporada toda clase de comodidades
y se evitarán el trayecto de un largo y fastidioso viaje por
el río..."
Expropiaciones de terrenos destinados a estaciones:
Al finalizar, en su mayor extensión, los trabajos del ferrocarril,
el gobierno dispuso la destinación de los fondos necesarios para
la adquisición de los terrenos necesarios, en donde se construirían
las estaciones y paraderos. Con este fin, la Tesorería Fiscal
de Talca giró, a nombre del Intendente, la cantidad de $ 11.699.55.
Todas auspiciosas noticias, renovaron el optimismo en los maulinos.
Se anunció, con seguridad, que el tren llegaría al Banco
de Arena antes del 31 de diciembre, lo cual, desde luego, aumentaría
la cantidad de pasajeros a las costas, dada la rapidez y relativo bajo
costo del viaje.
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