Video que muestra los "efluentes tratados" de la planta

Gerente Fernando Herrera amenaza con acciones judiciales Pescadores se movilizan, hicieron manifestación frente a la planta

Primera acción en treinta años

Con una lentitud poco entendible, los medios nacionales recién comienzan a moverse por una situación que se arrastra por mas de treinta años, la brutal contaminación de la empresa Celco en Constitución. Esta situación es mucho mayor que lo ocurrido en Valdivia, con varias decenas de muertes anuales, no de cisnes sino de humanos, por efecto de la contaminación del agua potable, los recursos marinos y el aire. Aquí son comunes las enfermedades nerviosas, la debilidad mental, cáncer en gente joven; en una familia que vivió frente a la planta de celulosa de Celco durante años, dos jóvenes de menos de 25 años, uno ya murió por cáncer y el otro se mantiene con graves consecuencias. Era conocido que en el cerro O'Higgins(frente a la planta) hace algunos años, la demencia juvenil era y es bastante mas que la espectativa estadística normal, los neurólogos de Santiago comentan a los padres, la afluencia de pacientes, infantes, niños y jóvenes con problemas neurológicos, que concurren desde Constitución. Por supuesto que aquí las estadísticas se esconden y nadie saca conclusiones sobre el tema. Un médico chileno, estudiante de medicina en Argentina que estuvo aquí durante un período y que se atrevió a tocar el tema, fue rápidamente boicoteado hasta impedirle la práctica de la medicina en su propio país. No existe estudio alguno sobre la contaminación y sus efectos en la población, que permita aseverar con certeza las consecuencias para las personas y habitantes de la comuna, excepto la percepción práctica de que no puede ser posible tanta casualidad, sino que debe haber una causalidad.

Hoy se realizó una manifestación en la portería de la planta de celulosa, que por estos días está sometida a la certificación internacional, la cual debieron cubrir los medios locales, y lo hicieron desganadamente y los nacionales que poco a poco han ido tomando en cuenta el tema, a pesar que los propios afectados no se mueven para reclamar frente a la situación y se llega incluso, a la ridiculez propia de los que se burló Coco Legrand, de que reclaman por los que mencionan el tema y piden solución, poniéndose de parte de los contaminadores, los propios afectados para no perder las migajas con las cuales la empresa pretende ocultar la fetidez de su actuación, respaldada por la legislación churrete de nuestros parlamentarios, tan coimeados y participantes en los atropellos al medio ambiente.La dirigente Rosalía Arellano, casi la única que levanta la voz, no se cansa de reclamar los derechos de sus socios y de la comunidad en general, siendo bastante dura con los medios locales, al declarar que se han vendido a los empresarios que los mantienen con su publicidad interesada. La manifestación autorizada por la Gobernación Provincial, se realizó en las afueras de las oficinas de la gerencia de la planta, sin que asomaran la cabeza alguno de los ejecutivos, quienes se reían ya que no tenían otra cosa que hacer, mientras gritaban los asociados del sindicato. Durante mas de una hora se manifestó el grupo de personas reclamando por la contaminación y la discriminación en contra de estos trabajadores, para después desfilar por la calle principal hasta la Plaza de Armas y terminando en la Iglesia Parroquial, con una improvisada declaración a los medios presentes, que sobrepasó los esperado, ya que en ese momento se dieron cuenta que es la primera vez que se hace una acción de rechazo a las políticas ambientales de una empresa, que hace del engaño una profesión, que dice una cosa y hace otra, que durante el día mantiene un flujo relativamente moderado de líquidos contaminantes saliendo al mar, para en la noche vaciar toda la concentración acumulada, que por motivos económicos no reparan realmente, cobijados por funcionarios incapaces de fiscalizar bien sus obligaciones.

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