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El Maucho de Constitución - 2010
Pacientes se niegan a ser traspasados como mercadería
32 pacientes son el botín de los doctores socios de Lorenzini
Clínica corre el riesgo de cerrar por maniobras poco éticas de la banda médica

Un escándalo, como estamos acostumbrados en la salud regional, se está produciendo por las oscuras maniobras en las que participan los comerciantes y vampiros de la salud, enquistados en todo el sistema de salud del estado.
La diálisis es un tema en el que Constitución tiene memoria, desde hace años atrás, en que se hicieron campañas económicas para comprar una máquina de diálisis, que posteriormente fue enviada a Talca porque aquí no existían las condiciones y personal capacitado, para utilizarla en los pacientes que la requerían. De hecho a cambio del regalo de los maulinos, el hospital con cargo a todos los chilenos, financiaba el viaje a Talca, para hacerse el tratamiento varias veces por semana.
Pero pasó el tiempo y repentinamente, les dió a los empresarios doctores maulinos por invertir en este sistema para el que no existían las condiciones y que era tan dificultoso organizar, disputando lugares donde construir clínicas y de no tener ninguna se construyeron casi tres.
¿Que pasó? se preguntaban los maulinos, nada, sólo que la diálisis se incluyó en el plan Auge y significó que el estado aporta aproximadamente $ 450.000.- mensuales por cada paciente que se atiende y de allí que los abnegados profesionales médicos, se acordaron del juramento de Hipócrates, pero sólo mientras sean ellos los que usufructan del sistema de salud, ni pensar en traspasar a otros mortales, que no sean de la casta de vacas sagradas con uniformes blancos y el fonendoscopio de collar
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Clínica cuestionada por FONASA
Hace un tiempo a raíz de problemas de administración interna de la Clínica de Diálisis de la Soc. Nueva Bilbao Ltda., se disolvió la sociedad después de la reorganización interna que permitiera la continuidad de la actividad de esta, provocando uno de los socios una inestabilidad ficticia de la empresa, al comunicar que esta empresa de la cual el ya no era parte, no tendría la capacidad para seguir en el giro, tanto ante el banco como ante Fonasa, lo que no es efectivo, ya que la actividad ha seguido en pie y además solucionando todos los problemas que generaron la división de la sociedad.
Esta situación desembocó en que los organismos públicos de la salud, que fiscalizan estos contratos y convenios de atención a los pacientes, aprovecharan para traspasar a los 32 pacientes, a una clínica de propiedad del Doctor Jara, Intermédica y de la cual la sucursal en Constitución la regenta Juan Lara, controvertido director del Hospital que le debe su eterna estadía en Constitución al oscuro diputado Lorenzini, real padrino mafioso de la salud. Esta clínica Intermédica ubicada en la Alameda maulina, es aborrecida por algunos pacientes que denuncian la mala calidad de la atención y la escazez de equipamiento, razón por la cual no quieren bajo ninguna circunstancia ser trasladados hacia esta entidad.
Varias cosas han llamado la atención en los hechos que han estado sucediendo, que se han desencadenado para los pacientes y encargados de la clínica cuestionada "Centro de Diálisis del Maule", como que los profesionales a cargo de los pacientes, han recibido llamados telefónicos de Intermédica, para ser contratados y trasladarse junto con los pacientes hacia esta y que los pacientes no se sintieran tan distintos en la nueva clínica. La clínica todavía no ha recibido un aviso oficial, legalmente documentado desde Fonasa, sólo un correo electrónico, que indique la situación y se espera una reunión con los pacientes en el Hospital de Constitución para comunicarles a los pacientes, que hoy sábado estaban siendo atendidos en su lugar habitual, para avisarles que serán trasladados a la clínica de Intermédica.
A esta reunión ningún paciente concurrirá, ya que esperan ser escuchados o comunicados en lo que ellos consideran su otra casa. Parece extraño que la otra entidad de propiedad de médicos del sistema y que manejan además la Comisión de Diálisis del Hospital de Talca, conozcan la información antes que los afectados por la medida, pero esto es común en los organismos públicos que casi son propiedad de los médicos que trabajan para estos servicios y se gestan estas maniobras conversando entre los que determinan y los que se harán cargo, que se podría decir que son los mismos.

Las comisiones designadas para determinar como funciona el sistema dejan mucho que desear a la luz de los antecedenetes mínimos que nos llegan. Una paciente la señora Nora Contreras de la Paz, que se atendió en Intermédica declara que fue mal atendida, con equipamiento que no corresponde, como estufas a gas dentro de los recintos de diàlisis, y que al solicitar el cambio a la otra clínica en Constitución, la comisión determinó que debía permanecer tres meses antes de cambiarse, para un sistema de "libre elección", firmando por la comisión, la enfermera subordinada del propietario de Intermédica, Esmeralda Morales A. como consta en el documento que adjuntamos en fascimil; todo transparencia y honestidad como se puede ver y basado sólo en el criterio de la comisión.
Reunión para explicar lo inexplicable
Tal como se había anunciado y sin querer cambiar el lugar de reunión, el auditorio del Hospital, se realizó una reunión donde asistieron Claudia Bravo de Fonasa Concepción, Juan Aguilar de la comisión de derivación del Hospital de Talca y otro funcionario,quienes en conversación con los apoderados de los pacientes expresaron su molestia por la situación que está derivando a los pacientes desde la clínica que supuestamente no sirve para el sistema, a la otra clínica que evidentemente no tiene capacidad ni calidad para atender a los pacientes, a pesar de contar con todas las características indicadas para hacerlo, según los informes de los organismos pertinentes.
En un diálogo de sordos, ya que nadie quería dar su brazo a torcer, se les indicó que no podían atenderese en la clínica de calle Portales, hasta que se acreditara nuevamente esta clínica con una sociedad distinta y todos los trámites ya hechos pero que había que reiterar de nuevo por el cambio de nombre y titulares de la sociedad.

Nora ya se vino de Intermédica y no se va de vuelta para allŕ
Manifestó la señora Nora que no la sacan de donde está dializándose
Fascimil de respuesta a solicitud de traslado
Por qué motivo se le exigen tres meses en su lugar de diálisis, nadie sabe y tampoco se explica la razón.
Algo debe estar pasando, para que los pacientes defiendan su posición con tanta certeza

No se puede pero se puede

Una vez que tajantemente se negó la posibilidad de usar esta clínica, que por efecto de las maniobras de uno de los socios que resultó perjudicado en su imagen y patrimonio(cuento aparte), el encargado y socio putativo de Intermédica, de la sucursal Constitución, Juan Lara, de largo e impune historial de inmoralidades funcionarias, concurrió no a contratar al personal de la Clinica del Maule, sino a arrendar dicha clínica con personal y todo, para poder dar servicio a los dializados que llegarían en tropel a Intermédica, para lo cual no estaba preparada ni capacitada la clínica propia.
Queda preguntarse, como podrá atender dentro del sistema, una clínica que estaría caducada para otorgar servicio, por no tener todas las visaciones técnicas y administrativas para hacerlo, pero por obra y gracia de la falta de transparencia del sistema, lo podría hacer sin problema, ya que Lara la arrienda para usarla como tal. O sea que, Intermédica queda claro que no puede atender a los 32 pacientes derivados y tampoco lo puede hacer la Clínica del Maule y estarían las dos prestando el servicio. Son las paradojas de la corrupción que impera en nuestra atención de Salud, que lleva ya demasiados años soportando la sinverguenzura.